lunes, 19 de septiembre de 2011

Cantabria con voz propia

Posiblemente sea la primera vez que Cantabria tenga voz propia en un foro lejos de sus instituciones de autogobierno. Puede ser que el 20 de noviembre una fuerza política de ámbito cántabro tenga presencia en el Congreso de los Diputados, institución que históricamente a obviado al pueblo cántabro.

No es una cuestión baladí que una formación cántabra esté presente en Madrid, sino todo lo contrario, es una cuestión capital, que a lo mejor llega tarde para reivindicar lo que justamente se merece Cantabria. Ya que desde Madrid se ha ninguneado repetidamente los intereses de esta tierra, y no bajo los principios de equidad y justicia territorial, sino fomentando los intereses de un estado que ha primado los equilibrios partidistas por encima de los principios de un estado social y autonómico, donde supuestamente todos los ciudadanos y territorios somos iguales.

Es hora de que nos pongamos el traje de la reivindicación, de poner voz en los foros donde se decide nuestro futuro a través de una formación 100% cántabra, que se mueve bajo las necesidades de los ciudadanos a los que representa y donde sus decisiones se toman aquí, en la tierra, mirando a la gente que te ha elegido.

A Madrid hay que ir con la entereza de que vas a representar a todo un pueblo, que vas a dar voz a las inquietudes de los cántabros, que vas a luchar por el futuro de Cantabria ante un Gobierno Central que nos ha dado la espalda en multitud de reivindicaciones. Cuestiones capitales para la supervivencia de la Autonomía tendrían un defensor directo, sin ataduras, sin chantajes partidistas, solo con la premisa de defender a Cantabria. La deuda histórica estado-Cantabria, las infraestructuras, una financiación justa, la defensa de los sectores tradicionales cántabros como la ganadería y pesca, las transferencias, una posible Reforma del Estatuto de Autonomía, tendrían acento cántabro en la tribuna de los diputados.

El ver unas siglas que pone Cantabria en un hemiciclo bipartidista y uniformador de la diversidad identitaria del estado español es ya todo un logro, que lleva implícito mucho contenido: en Cantabria estamos hartos de que nos represente gente que ni conocemos, que ni conocen Cantabria ni nuestros problemas, y eso hasta ahora ha ocurrido con total normalidad, algo que en otros pueblos no se hubiese permitido nunca.

Sí, sí, sí nos vamos a Madrid.