lunes, 28 de noviembre de 2011

La crisis y el paro era secundario

Parece que en estas elecciones no se jugaba un proyecto político que acabase con la situación económica y social del estado español. Se convertía en un plebiscito hacia una formación cántabra que concurría a unos comicios lejos de su feudo, el autonómico, para intentar saltar a la arena estatal.

Lo importante no son los desempleados o la deuda, sino conseguir que la formación cántabra no llegase al ansiado diputado, que diese otra dimensión al partido y al mensaje regionalista, lejos de su frontera, como llevaba haciendo otras formaciones de forma histórica en otros territorios.

Era importante para las formaciones generalistas que el PRC no sacase la cabeza al ámbito estatal, porque eso daba alas a un proyecto que seguía creciendo socialmente desde hace veinte años de forma ininterrumpida y daba solidez política al abrirse a otros escenarios que en Cantabria se desconocían. Esto podría ocasionar un terremoto a la paz política que siempre ha existido en unas elecciones generales, dónde, PP y PSOE se han ido alternando los diputados y senadores, sin saber muy bien para que servían.

En mí opinión, ha sido un retroceso en la consolidación del proyecto político cántabro que encarna el PRC ya que se presentaba una oportunidad histórica para que nuestra tierra tuviese voz en un foro donde se decide su futuro. Pero no por ello, vamos a escondernos y no vamos a quedarnos lamentándolo toda la vida. Lo importante es analizar lo que nos rodea y seguir construyendo un mensaje cantabrista en escenarios no autonómicos, para allanar un camino con el objetivo de volver a intentarlo dentro de cuatro años.

No se ha obtenido representación, pero se ha conseguido movilizar a más de 45000 cántabros para dar su apoyo a una voz diferente, directa, que conoce la realidad de esta tierra y que no se calla ante las tropelías que históricamente ha ejercido el estado sobre Cantabria.

Se ha sembrado, hay que continuar trabajando, construyendo mensaje cantabrista, dando propuestas, dando voz a Cantabria. No callarán la realidad de Cantabria, no pisaran las ideas. Aunque sigan intentando aniquilar la voz del cantabrismo.Se volverá a intentarlo.